En 1899 ya habíamos aprendido a dominar la oscuridad, pero no el calor de Texas. Nos levantábamos de noche, horas antes del amanecer, cuando apenas había una mancha añil en el cielo oriental y el resto del horizonte seguía negro como el carbón.
Hoy es el gran dia, mis amigos y yo iremos a la casa de al lado para descubrir si los rumores sobre ella son ciertos o no. Dicen que hace dos años un chico decidió entrar para hacerse el valiente delante de su novia, en su primera cita, y dicen que jamás volvió a salir.
Cuando nos reunimos todos, armados de coraje al fin decidimos entrar, cuando todos estuvimos dentro la puerta se cerró de golpe, nos sobresaltamos, pero para calmarnos decidimos pensar que sólo es el viento, ojalá sea verdad. Para terminar rápido y salir de allí decidimos separarnos en pequeños grupos, Juan y Violeta, como no, siendo pareja quieren un poco de intimidad, pero en esa casa mejor no tenerla, Marta, Julia y yo fuimos por abajo y ellos dos subieron arriba.
Minutos después se oyeron unos gritos que procedían de arriba, nosotros, sobresaltados subimos corriendo a ver qué pasaba, fue una escena que nunca olvidaré, Juan estaba ahorcado y a su lado Violeta llorando desesperadamente, intentamos calmarla pero ni modo, al rato Júlia se desmayó al cabo de pocos minutos, tiene fobia, eso era el caos, todos estábamos desesperados sin saber que hacer, no podíamos salir, la puerta estaba cerrada.
Lo único que podíamos hacer era tirar todos los colchones que había en la casa por la ventana y salir. Dejamos a Júlia en la habitación y nos pusimos a buscar los colchones, sólo encontramos tres, húmedos y llenos de polvo. Al llegar a la habitación encontramos a Júlia ahorcada al lado de Juan, algo iba mal en esa habitación.